[Relato de Eduardo José Rodríguez Calviño, participante en el concurso de artículos y relatos de montaña]

Diciembre 25 de 1995-5:30 a.m.-Katmandu.

El mundo se paralizó ante la noticia.

En todas la montañas del planeta se habían desatado enormes tormentas eléctricas. Ningun alpinista podía aproximarse a la montaña para instalar su campamento base. Imposible escalar ninguna montaña del mundo.
David, un joven alpinista israeli de 18 años se sorprendió ante la noticia; su grupo se encontraba de 4440 metros en Namche Bazar, pero prosiguieron hacia la zona de Thyangoche y allí se acercaron lo mas que pudieron a la montaña sagrada, el Ama Dablan. Acamparon en Mingo, en un hermoso valle.

David, a pesar de sus excelentes condiciones fisicas y de su experiencia, jamas había conquistado una cumbre.

Cuando ascendió al Huascaran, encontradonse a 6000 metros y llegando al segundo campamento se encontró a un joven frances con un pie fracturado, de modo que decidió no continuar el ascenso con su grupo y junto a su compañero Elias, bajaron al frances hasta el campamento base.

En el ascenso al Pumori, David tuvo que asistir a un joven suizo que presentaba principio de congelamiento en los dedos de sus pies. Gracias a sus atenciones, el joven se recuperó y no fue necesario amputarle los dedos, desgracia que algunos alpinistas del mundo han sufrido. David se había graduado de medico en la Universidad de Tel Avid y ejercía su profesión en un kibutz de Israel.

En la ruta al Cho Oyu, asistió a una mujer sherpa embarazada, ya que se presentaron complicaciones en el parto.

Sin embargo, apesar de todos los inconvenientes, David se dirigía esta vez a tratar de realizar su meta: conquistar una cumbre…

Diciembre 26-1995-6:00 a.m.-Campamento base del Ama Dablam

Valle del Mingho.

Todos los medios de comunicación internacionales se trasladan al Reino de Nepal. Un arcoiris vertical se observa desde la cumbre del Ama Dablan hacia la base de la montaña. Los sherpas, entrevistados por los periodistas, declaraban que esa montaña era sagrada y algo trascendental estaba a punto de suceder…

Entonces, comenzaron a presentarse tormentas eléctricas y el gobierno de Nepal ordena a todos los alpinistas que se encuentran en el valle de Mingho recoger sus equipos y bajar hacia Katmandu.

-Vaya, vaya…creo que nunca en mi vida voy a hacer una cumbre – pesaba triste David.

El desconcierto reinante era inmenso ante las fuertes tormentas eléctricas que amenazaban la vida de todos. Las fuerzas armadas ocupaban la zona, mientras los cientificos instalaban sus equipos meterorologicos para estudiar el fenómeno. Todos los medios audiovisuales del mundo ocupaban puntos estrategicos para cubrir este excitante acontecimiento. Algo impactante estaba a punto de suceder…

David recogia rápidamente su equipo, junto al resto de sus compañeros, mientras toda esta situación tenía lugar; cuando es ese instante sintió en su mente una voz dulce y suave que le decía:

-No ha nada que temer. Asciende David…

Nuestro alpinista observó hacia la montaña y vió una silueta humana de luz que ascendía.Era un deva o dios de las montañas, segun la tradición en Nepal.

Entonces tomó su equipo para seguirla, pero la misma voz le indicó:

- No hace falta, tienes todo lo necesario en tu conrazón…

Y así, ante la mirada de todos, David ascendió a su tan anhelada primera cumbre: el Ama Dablan…

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