Comienza la temporada y los cazadares de hielo ya tienen preparadas sus armas. Jorge, el más joven de todos ellos, me llama por teléfono el 29 de diciembre; “Elegía” está en buenas condiciones. Yo estoy en escalando en Alicante, al solecito, huyendo del mal tiempo que impera en toda la Península. Empiezo a organizarme para intentar salir de viaje esa…

